CHACHO ALVAREZ: EL RETORNO A LOS MEDIOS DE UN POLÍTICO MEDIOCRE
La noticia sorprendió a propios y extraños.
El Chacho Álvarez había renunciado al cargo de vicepresidente de la Nación.
El "sacrificado gesto", según sus propias y reiteradas palabras,
fue ampliamente difundido por el mismo renunciante, que remarco estas
características en un país "donde nadie renuncia a nada". En
realidad, una lectura profunda de los últimos acontecimiento nos lleva a una
doble conclusión: en primer lugar la renuncia es parte de la lucha política
que lleva adelante el dirigente del Frepaso para ganar espacio en un gobierno
aliancista en el que le toco ocupar cargos figurativos pero de relativo poder
y, a la vez, tener que cargar en primer plano con las "culpas" de la
política oficial. Esto lo estaba llevando al desastre, al perder su base
electoral, compuesta de radicales opuestos al pacto de Olivos y antiperonistas
izquierdosos de diversas layas, que descreen del aparato comiteríl, pero que
siempre se las ingenian para votar a un candidato radical
"progresista". Un elemento muy volátil y propenso a las
decepciones.
Pero existe una segunda cuestión. El fracaso de la por siempre inexistente
Alianza, la decepción de la gente que los votó, la tradicional incapacidad
de este sector para encontrar soluciones y un panorama de profundización de
la crisis, han llevado a Álvarez a retornar al campo desde donde se maneja
con mayor soltura: a la oposición mediatica.
Quien quiera perder su tiempo buscando algún aporte concreto del Chacho a la
Alianza en materia de propuestas de gobierno medianamente populares o
revolucionarias puede acudir a la prensa que lo apoyó desde antes de iniciar
su gestión. El fracaso en este sentido es tan solo comparable con el de su
compañera de aventuras políticas, la inefable "Graciela" de las
tapas de Clarín, ahora escondida en las paginas interiores y con grandes
chances familiares de figurar en las policiales.
Al respecto, tanto ella como Ibarra se mantuvieron firmemente aferrados a sus
cargos. El ex vicepresidente les indicó no renunciar, actuando en esto a la
manera del Rey de "El Principito" de Saint Exupery, que ordenaba al
sol salir por la mañana y ponerse por la tarde. El monarca no toleraba la
desobediencia pero, como Álvarez, daba ordenes razonables ya que si no,
sostenía, solo suya sería la culpa porque no las cumplieran.
UNA HERMOSA OLA DE PODRIDO MORALISMO
El Chacho ha decidido irse levantando una hermosa ola de podrido moralismo destinada a disimular a la rata que abandona el barco que se hunde. Pero él ya se tragó todos los sapos que pululaban por el jardín Aliancista, que no eran pocos. Dejó de ir a las marchas de protesta de los sindicatos, pasando a avalar el descuento salarial para los empleados públicos. Se cuido muy bien de organizar ningún tipo de apagón en la clase media para responder al brutal ajuste que significó para la gente el "impuestazo". Para terminar ocultó la denuncia sobre los sobornos en el senado que le llevó Cafiero, hasta que el escándalo saltó a los diarios. Recién allí decidió utilizarlo como arma para ganar espacio, empleando los elementos que mejor maneja: los medios de comunicación y una verborragia de sociólogo postmoderno, destinada a reafirmar con criterios actualizados el moralismo pequeño burgués que estuvo tan de moda allá por los 50, en medio de los fusilamientos de la Revolución Libertadora. Lo que el tribuno mediático no puede ni podrá explicar es como cuestiona en el senado el modo fraudulento que se empleó para aprobar la Ley de reforma laboral, pero sin hacerlo con la ley misma, objeto central del supuesto fraude. Tampoco como que él, presidente del senado y vicepresidente de la Nación, fue el último en enterarse de que en el cuerpo que presidía, área de su responsabilidad, sucedían todo tipo de cuestiones delictivas. Si las conocía y las toleró, debió ser el primero en presentar su propia renuncia, antes de reclamar la de nadie, ya que entonces fue lisa y llanamente cómplice de los delitos cometidos, violando los deberes del funcionario público. Si no las conocía, la cuestión es mas grave. Una prueba tan palpable de ineptitud demostraría palmariamente que no esta capacitado ni para administrar un kiosco, porque seguramente a la hora del balance le van a faltar cigarrillos.
LA INTERNA RADICAL Y LA DEMOCRACIA MEDIATICA
Pero en esta controvertida
historia la verdad pasa por diferentes lados. La utiliza la interna radical,
con Alfonsín a la cabeza, que aprovecho para soltarle a De La Rúa todos los
perros y así procurar dejarlo a su merced. En esto buscan en el Chacho un
aliado al que pueden utilizar haciendo notar la diferencia entre el
"conservador" De La Rúa y el "progresista" Raúl
Alfonsín, esperanzados en que el pueblo haya olvidado su malhadado gobierno.
El sector radical Delarruista, que tiene muchos años de hacer política en la
cancha de bochas detrás del comité, cansado de las provocaciones del
vicepresidente Álvarez, lo puso cara a cara con la realidad, que es lo único
que realmente no soporta el gran fabulador de Palermo. Para ello reafirmó en
la primera línea a aquellos que él mas había cuestionado.
Entonces, como siempre, se fue. ¿Adónde? A seguir haciendo política desde
los medios de comunicación. Ese es su fuerte, en una época que lo favorece,
ya que los partidos políticos han retrocedido ante estos concentrados
sistemas de comunicación que son los encargados de fijar la agenda pública,
determinar quienes son los candidatos a los cargos políticos, escribir su
discurso y definir que es lo que está bien y que es lo que esta mal, en
nombre de una mitificada "opinión pública". Nadie comprendió tan
bien como el Chacho como hay que moverse en esta democracia mediática, en la
que las encuestas reemplazaron a los punteros barriales y la pantalla de la TV
a los actos públicos.
Pero esto tiene también su contrapartida. En principio, los medios son
empresas que responden a intereses muy complejos, ligadas con el mundo de los
negocios más diversos y del capital internacional. Esto significa que lo
acompañaran mientras esto beneficie a este complejo, debilitando al gobierno
para dejarlo inerme ante sus frecuentes chantajes, pero no mas allá. Son
parte del sistema y no una de las menos importantes.
Por otra parte al Chacho no le queda otro destino que el que tuvo su alter
ego, el cuasi candidato presidencial y actual concejal porteño Gustavo Beliz,
cuyo delicado estomago no toleraba los malabarismos a los que debía acudir el
gobierno de Carlos Menem, pero que termino aceptando ser el segundo en un
frente con su ala mas derechista y liberal, comandada por el ex ministro
Domingo Cavallo. El procurar un nuevo frente con los progresistas de la
política puede llevarle a construir monstruos de similar aspecto.
Esto de los hombres malos y los hombres probos tiene una larga historia.
Estando Perón en 1955 exiliado en el Uruguay, una publicación de este país
le realizo un reportaje. En el se le recriminaba al líder exiliado el haber
conformado un partido en el que pululaban delincuentes de variado tipo. Años
mas tarde pude escuchar personalmente la cinta grabada con la característica
voz gruesa de Perón que respondía con un inocultable dejo irónico: "Lo
que pasa, muchachos, es que nosotros para realizar nuestra política nacional
debemos formar un gran movimiento. Y los buenos ¡son poquitos!..."
Federico Nietzche lo dijo de otra manera. El escribió "por mirar las
estrellas, no debemos olvidar que caminamos por el barro". Hay algunos
que piensan que esto es lo que desconoce el Chacho y que lo puede conducir en
ultima instancia a organizaciones trágicas y perversas como la ETA en
España. No lo creo. El Chacho tiene la edad suficiente como para haber
elegido en su momento y entonces decidió escribir contra Perón en
"Unidos" y construir su camino político junto a Grosso.
Procura vender una imagen paralela a la del doctor Favaloro, pero el no se va
a suicidar. Y si las circunstancias algún día lo obligan a hacerlo, primero
va a convocar a conferencia de prensa y apretara el gatillo recién después
que los noticieros estén en el aire y antes del cierre de la edición de los
diarios.
CARLOS ALBERTO FALCONE
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