Domingo 03 de Abril de 2005

LA BARBARIE EXTRANJERIZANTE DEL SISTEMA CULTURAL


A la catástrofe cultural del fin de siglo no podía escapar, por supuesto, nuestro país, ni América Latina. La ciudad de Buenos Aires es víctima predilecta de la crisis. Gracias a sus ventajas de ciudad-puerto, por deprimente paradoja llegan a ella todos los vientos y turbias mareas del Viejo Mundo, sus particulares excrecencias, y el supremo pecado, la banalidad. Los porteños están abrumados por una información tan escandalosa y un espectáculo tan variado, que ya no están en condiciones de elegir, ni una película, ni un libro, ni una causa, ni una idea. Como en todas las grandes metrópolis, ya no puede elegir. Es elegido.
.Con la incorporación de los satélites, los Estados-Astros pueden difundir y difunden su visión del mundo, su propio sistema de valores, sus modas, sus músicas, sus perversiones. De este modo el satélite electrónico se proyecta desde el espacio mágico hacia el país-satélite, (que es lo que somos) y nos modela para adoptar una cultura también satélite. Los grandes de la tierra manipulan., a la orden, a sus pequeños sub-sátrapas de la desinformación global, las Magdalena Ruiz Guiñazú, los Félix Luna, los Neudstadt, los Mariano Grondona, los Osvaldo Soriano, y semejantes.
No vaya a creerse que se salvan del ojo cósmico las provincias del Interior, otrora confiadas en el escudo de la tradición, los ritmos aldeanos, las humitas de la abuela y las noches estrelladas, limpias de anhídrido carbónico. Las radios, los canales y hasta los diarios
metropolitanos ya llegan a las provincias en "tiempo real", como dicen los nuevos expertos, y envenenan hasta el último rincón de la
patria. En esta página saldremos del círculo de hierro de la barbarie
extranjerizante que reina sobre los "medios", (medios sin fines lícitos), para defender el inalienable patrimonio cultural de América Latina.
Juan Carlos Trejo
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CORRIENTES EN LA EPOCA DE PAGO LARGO
Dardo Ramírez Braschi y Miguel A. Barrios.

Que dos historiadores del Noroeste escriban un libro sobre Pago Largo, equivale para el mundo intelectual de Buenos Aires (llamémoslo así) a un nuevo aporte de la egiptología. No es un cargo gratuito y a todos, también a quien escribe, le toca una parte. El desconocimiento de nuestra historia, que significa de algún modo desconocer nuestro presente, es resultado de la atroz estructura educativa. Heredera de los vencedores de Pavón, esa tendencia dominante se encarnó en el mitrismo y el sarmientismo. En términos actuales, esto significa "La Nación", la Universidad liberal y la influencia oligárquica. Difusores de esa tradición, los estudiantes de la FUBA integran, sin saberlo, el enajenado bloque de progresistas y derechistas, de izquierdistas o conservadores, en la desorientada clase media argentina.
El libro de Miguel Barrios y Dardo Braschi Ramirez traza un cuadro del interior mediterráneo en tiempo de Rosas y de aquellas provincias litorales que poseían "un hilito de agua", estranguladas, como Corrientes, por la dictadura del puerto único que mantuvieron siempre los porteños, desde Rivadavia, Rosas o Mitre. En ese cuadro se encontraba Corrientes, apretada entre dos ríos, el Paraná y el Uruguay, con el Paraguay arriba y con Buenos abajo, con un destino incierto en una Nación inconstituida. El importante trabajo que comentamos es un aporte notable para comprender las fases del desarrollo histórico correntino, que tuvo su gran hombre en el carpintero de ribera Pedró Ferré, defensor del proteccionismo industrial y su peculiar destino actual, en manos de una cerril y archirreaccionaria rosca de estancieros que mantienen inmovilizada a la gran provincia.
En la valiosa investigación de Ramierez y Barrios se encuentran las claves fundamentales de un adecuado análisis histórico. Este libro debe ser difundido entre toda la nueva generación que necesita entender de donde venimos y hacia donde vamos.

Jorge Abelardo Ramos
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MEMORIAS DEL GENERAL BIGNONE
"El último de facto", Reynaldo Bignone, Ed. Planeta.

El género de las "Memorias" siempre ofrece sorpresas. Los autores de Memorias, a pesar de su autocensura, natural cuando se habla de sí mismo ante el público, siempre terminan por decir más de lo que se proponían decir. Los recuerdos del General Bignone son altamente instructivos para una reconstrucción de la historia contemporánea, como lo son los testimonios del General Lanusse y, hace algunos años, el libro de Roberto Roth "Los años de Onganía".
Las revelaciones del General Bignone sobre ciertos personajes de la vida política y periodística revisten notable interés.
Al citar un libro de Paúl Theroux titulado "Pasajeros en los trenes de América", Bignone reproduce lo siguiente:
"Pero el gobierno no es tan malo -dijo Borges- Videla es un militar bien intencionado". Borges sonrió y dijo lentamente: "No será muy brillante, pero al menos es un caballero".
El declarado odio al peronismo derrocado movía al delicado poeta cortesano a tributar su mejor elogio al general genocida.
Al referirse a las relaciones con la prensa. Bignone recuerda que el General Videla decidió que el famoso lacayo Bernardo Neudstadt
regresara a la televisión. Como el gobierno militar se había repartido entre las tres fuerzas armadas, y cada canal era dirigido por un oficial de una fuerza diferente, lo que hacia que los celos y envidias entre las Fuerzas Armadas hicieran de ese calamitoso régimen una fuente interminable de rencillas., Videla pasó por encima de la Marina y ordenó directamente a Bignone. "Me dirigí al coronel Martellote, teniendo en cuenta que Canal 11 estaba en "área Ejército" y Neudstadt reapareció ante las cámaras de ese canal".
Al referirse a los periodistas (y desde ya, a sus patroncitos empresarios) dice Bignone: "Muchos variaron automáticamente de posición y hasta de rol. Han abundado los "perseguidos", los "reprimidos" y hasta los "mártires de la libertad de prensa". A muchos de ellos los conocí como fervientes partidarios del Proceso y ninguno fue perseguido por sus ideas."
Debe recordarse a este respecto que el diario "La Opinión", dirigido por Jacobo Timmerman, apoyó a la dictadura militar hasta que se descubrió que Timmermann era socio de David Graiver, banquero del grupo terrorista Montoneros.
La frase de Balbín, pronunciada en vísperas del golpe del 24 de marzo de 1976, es citada por el General Bignone como una prueba del consentimiento que contaba el pronunciamiento militar: "No tengo soluciones que ofrecer", dijo el jefe del radicalismo, maestro de Alfonsín. Era algo mas que consentimiento. Toda la alta burguesía, la gente decente, en fin, grandes sectores de las clases medias observaron con alivio y aplauso la caída del aborrecido peronismo. A propósito de Alfonsin, Bignone alude a un episodio revelador del espíritu antiobrero del futuro Presidente radical. Poco antes de las elecciones de 1983, el Presidente Bignone recibió la visita de Alfonsin.
"Lo primero que abordamos, dice Bignone fue el asunto de las obras sociales. Este fue el diálogo:
-Me imagino, general, que no pensarán entregarle las obras sociales a los gremios- afirmó utilizando el tono de pregunta".
Bignone asimismo recuerda cuando Balbin lanzó su conocida y olvidada caracterización del General Videla, quien ya había hecho correr mucha sangre.¨
"Videla, dijo Balbín, es el general de la democracia". En el relato del último presidente del régimen militarse, perfilan nítidamente las estrechas relaciones entre dicho gobierno y los partidos políticos llamados "democráticos". Omite Bignone detallar los innumerables cargos públicos otorgados a miembros de dichos partidos en el curso del Proceso, desde Ministerios de provincia, embajadas, intendencias municipales y otros altos puestos. De ahí que a la dictadura iniciada en 1976 corresponda definirla como "dictadura cívico-militar". De este modo se desnudaría la perpetua impostura de la partidocracia. Siempre apeló a la ayuda de los militares para arrojar a los peronistas del gobierno. Mas tarde, participaron en los gobiernos golpistas. Y luego, traicionaron a los militares, simulando, ante el olvidadizo público, una deslumbrante pureza democrática.

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