Jueves 18 de Agosto de 2005

 

Carta N°2: Escrache a Carlotto


 

El accionar fascista de los pequeños grupos dedicados a lo que se llamó "escrache" nunca fue analizado por la prensa argentina. Sobre todo su similitud con la actuación de los "camisas pardas" nazis, que en pequeños grupos violentos, impedían las reuniones públicas de los partidos políticos alemanes, precediendo la llegada de Adolfo Hitler. Publicamos una carta del correo de los lectores del diario "La Nación", enviada por el diputado Jorge Enriquez, ya que nos parece un valioso e inteligente aporte al debate.

 

 

Ante el “escrache” del que fue victima, la señora Estela de Carlotto anunció que promoverá acciones legales contra sus autores, a los que calificó de delincuentes.

 

Creo, como los familiares de las víctimas de Cromagnon, que la señora de Carlotto cometió un serio error al participar de una solicitada que parece ser un aval político a la impunidad. Creo también, como ella, que la agresión fue injustificada y que no debe tolerarse.

 

Lo que mas me asombra es que recién ahora, cuando ella misma es víctima de ese método de protesta, la Presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo clama por justicia. Antes, cuando los escraches eran realizados por personas vinculadas a su actividad, no le parecían objetables. ¿Qué dirá si alguien le expresa que sus acciones legales tienden a “criminalizar la protesta”?

 

Que todos aprendan la lección. No hay escraches buenos y malos. Toda agresión debe merecer el más enérgico repudio, aún la que se funde en motivos legítimos. No reaccionar frente a los actos de violencia menores abre la puerta a una lógica perversa que termina, ineluctablemente, en la ley de la selva.

 

Dr. Jorge Enríquez

Diputado de la Ciudad de Buenos Aires   

 

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