Domingo 03 de Abril de 2005

SECCION EXTRADITADOS


Un grupo de distinguidos juristas de la Capital ha comenzado gestiones para solicitar la extradición de varios dirigentes del gobierno italiano, incluyendo varios de los ministros neo-fascistas que integran el gabinete. La iniciativa se funda en la apología del régimen totalitario hecha por los fascistas del gobierno peninsular y la cuenta aún abierta de los trabajadores argentinos contra la dictadura totalitaria de Benito Mussolini en 1935.
En ese año los militantes obreros del sindicato de la construcción, los hermanos Fioravanti, y otros compañeros del
movimiento obrero argentino, aunque nacidos en Italia, fueron deportados por el régimen fraudulento del General Agustin P. Justo. Dicho gobierno, integrado por radicales antipersonalistas (especie de peronistas renovadores de hoy) y conservadores oligárquicos, aplico la Ley de Residencia 4144 a dichos militantes. Pisoteó elementales derechos humanos, arrancó a los hermanos Fioravanti de los brazos de sus familiares argentinos y los envió a Italia, de acuerdo con los verdugos peninsulares. Allí los encerraron en la terrible Isla de Lípari, destinada a los enemigos del régimen. Ha llegado el momento de ajustar cuentas con los fascistas, que han retornado al poder.
El mismo núcleo de juristas, asesorados por un notable magistrado, de notoria fibra patriótica, que por obvias razones ha solicitado la reserva de su nombre, solicitará la extradición de la Señora Margareth Tathcher, ex Primera Ministra del -Reino Unida, por crímenes de guerra. La iniciativa, sugerida oportunamente por el Presidente, Dr. Menem, aunque causó consternación en los círculos coloniales de la partidocracia argentina, despertó simpatía en la masa de la población.
Como sin duda el público recuerda (aunque la prensa venal del país afecte ignorarlo), dicha señora ordenó el hundimiento del crucero General Belgrano, que no constituía un objetivo militar, pues en esos momentos navegaba fuera de la zona de operaciones, provocando así la muerte de más de 400 argentinos. La decisión de esta gentil dama, obedeció a innobles cálculos políticos. En efecto, perseguía el objetivo de frustrar las gestiones de paz iniciadas por el Presidente del Perú Belaunde Therry y aceptadas por el gobierno argentino, para poner término a las hostilidades. Al optar por la guerra, la Señora Tatcher esperaba obtener réditos electorales para su debilitado gobierno, lo que por cierto obtuvo, a costa de la sangre derramada.
Por actos de genocidio, se levantó el Tribunal de Nuremberg, donde fueron condenados y ejecutados varios jerarcas del régimen nazi al concluir la II Guerra Mundial. o hay duda que todo verdadero demócrata apoyará esta legítima iniciativa.

Página Principal

© Copyright 2000  La Patria Grande - Todos los derechos reservados

Ir arriba