Lunes 23 de Junio de 2008

ENTREVISTA A GERÓNIMO VENEGAS SEC. GRAL. UATRE Y SEC. GRAL. 62 ORG. PERONISTAS

Ecos Diarios Necochea.


Si no hay acuerdo tendremos una “situación insostenible”


Venegas sostuvo que “el gobierno debe dar un golpe de timón” y que la solución al conflicto con el campo está en el Congreso. Votar el proyecto como fue enviado sería “una tomada de pelo”. “No tiene explicación la dureza del gobierno”, admitió. Gerónimo Venegas dijo que el gobierno debe dar “un golpe de timón” en su rumbo porque “ha recibido un llamado de atención” y que en el Congreso está la oportunidad para solucionar el conflicto del campo, abriendo el proyecto del Poder Ejecutivo y generando un debate que permita encontrar “el número” que deje conformes a las partes.
El secretario general de la Uatre le aseguró a Ecos Diarios que la gente del campo “no es golpista”, que hay soberbia en el gobierno y que la CGT podría tomar “un rol protagónico” en caso de que la crisis se extienda aún más. “No tiene explicación la dureza del gobierno”, sostuvo.
“Estamos dilapidando una oportunidad histórica”, se lamentó, agregó que votar el proyecto en Diputados tal como lo envió el gobierno sería “una tomada de pelo”, y que hay que defender al pequeño y mediano productor, y “cuidar” a los líderes de las entidades rurales.
Lo que sigue es un jugoso diálogo mantenido ayer con el secretario general de los trabajadores rurales y presidente del PJ local:
-¿Hay salida al conflicto del campo?
-La salida es que se abra al debate el proyecto que el Poder Ejecutivo envió al Congreso. Si se vota tal cual está, el conflicto va a seguir porque sería una tomada de pelo a la gente que estuvo en las rutas, al transporte, a las economías regionales, a los municipios que están pagando las consecuencias, a los trabajadores.
Hay que arreglar el conflicto y para arreglarlo hay que abrir el proyecto y el debate.
-¿Y cómo se sigue adelante?
-Este problema termina arreglándose en la Cámara de Diputados o si la presidenta de la Nación convoca a las entidades y se discute un número de retenciones que deje conformes a las partes, pero de manera que las retenciones no le saquen la rentabilidad a la producción primaria, al pequeño y mediano productor, que es lo que está pasando con los nueve puntos que se les sumaron en marzo.
Al productor le asiste el derecho de buscar rentabilidad en su producción. Si el productor no puede comprar insumos, con precios que aumentan en dólares, se ve obligado a arrendar el campo a los pooles de siembra, lo que significa despido de trabajadores rurales. Los pooles no gastan en los pueblos o en las zonas donde trabajan, y las divisas se van hacia otro lado, se las llevan, y se pierden las fuentes de trabajo, al tiempo que se retira del campo laboral a los productores genuinos.
-¿Por qué el gobierno se ha mostrado tan duro?
-Esto no tiene explicación… no tiene explicación. El gobierno tendría que haber arreglado esto inmediatamente. Se ha dejado llevar por este carácter que tiene el gobierno nacional, que es el de redoblar la apuesta. El apoyo que se les ha dado en algunos actos que ha hecho que ellos crean que están en el camino indicado, y bueno, se han confundido.
-Esto ha llevado a dividir a la sociedad…
-Sí, pero con el gobierno, no entre los argentinos. El gobierno tendría que haber tenido más practicidad, más cintura política. Por ejemplo, haber arreglado la situación cuando se fue Martín Lousteau del Ministerio de Economía. Desde ahí el conflicto no debió continuar. Después empezó la confrontación para demostrar quién tiene más poder… y eso no sirve para nada. Estamos dilapidando una oportunidad histórica para solucionar todos nuestros males económicos.
-Se acepta que el gobierno ha cometido errores, y el campo… ¿cometió errores?
-No, al contrario. El gobierno se tendría que dedicar más a cuidar a estos cuatro presidentes que conducen las entidades rurales, porque si las bases pasan por encima a los cuatro presidentes se incendia el país, se va a anarquizar la situación y después va a ser un conflicto general y sin conducción. Deberían saber el riesgo que está corriendo el país y solucionarlo. Y se soluciona en una mesa, hablando de números…
-¿Es consecuencia del llamado doble comando?
-No sé, no se puede analizar eso. Nadie tiene en claro qué se habla adentro de la Casa de Gobierno. Esta es una estrategia que tiene la presidenta y el presidente del Partido Justicialista…, además son matrimonio, así que eso no se puede saber. Pero es increíble que estemos teniendo este problema con las ventajas comparativas que hay en el mundo para la Argentina…y no las aprovechemos.
-Se sigue hablando de la posibilidad de un largo conflicto.
-Sí. Yo creo que esto se debe solucionar ya en el Congreso.
-¿Cómo se sale políticamente de este conflicto campo-gobierno?
-Es difícil… En primer lugar, hay que arreglarlo. Siempre aparecen pescadores de río revuelto, los hay. Pero hay que solucionarlo y fortalecer a la democracia. Creo, además, que la CGT va a tomar un rol protagónico, porque es la única que le puede decir al gobierno que tiene que cambiar de rumbo…
-Hasta ahora lo está acompañando…
-Sí, se ha acompañado a la democracia, pero por ahí la CGT va a tener que tomar un rol de mediador y, si no se soluciona ahora, decirle al gobierno que tiene que terminar con este conflicto. No se puede seguir en las rutas impidiendo el acceso de las mercaderías, el desabastecimiento…, en fin, ahora nos hemos juntado 18 gremios para hacer una presentación en la Secretaría de Seguridad Social porque un trabajador que no aporta durante 90 días se cae del sistema de seguridad social y queda indefenso, sin beneficios sociales. Y esto también tenemos que solucionarlo.
-Este enfrentamiento gobierno-campo ¿está ocultando o disimulando el proceso inflacionario en el país?
-No, no lo está ocultando. Hay inflación, una inflación que no está medida en la realidad, pero el conflicto ciertamente está tapando todo lo que pueda pasar en el país. Hoy no se habla de otra cosa, pero saliendo de él se analizarán todos los otros temas. Pero cuando la demanda es más grande que la oferta, la inflación sube. También está el problema de la inseguridad.
-El gobierno ha dicho que a consecuencia del paro agrario subieron los precios y faltaron alimentos. ¿Es cierto?
-Sí, es cierto. Pero los precios ya venían subiendo. Moreno ya había presionado a los comercios para que no subieran los precios, pero este tipo de controles no han tenido efectividad, no sirven. Tenemos que tener una economía sana y con producción. Con la producción se puede controlar a la inflación. Si hay más oferta que demanda los precios se mantienen y no hay inflación.
-Ha faltado inversión también…
-Claro, pero también han faltado créditos blandos para los pequeños productores, a los que el estado debe fortalecer. El Estado debe capacitarlos y orientarlos a una actividad rentable. Así se aumentaría fuertemente la producción y se generarían fuentes de trabajo. El crecimiento sin desarrollo, no sirve…
-¿Cómo sigue adelante este gobierno después de un desgaste tan fuerte como el que ha tenido y de la pérdida de confianza?
-Tiene que dar un fuerte golpe de timón y convocar a todo el país, abrirse a los argentinos, y decirles que a la Argentina la salvamos entre todos o no la salva nadie. El gobierno tiene la potestad de hacerlo. Si este conflicto se soluciona rápido y todos nos ponemos a trabajar, el país sale de inmediato hacia delante.
El gobierno no tiene que ser tan duro con la gente que mejor está para ayudar, y saber que nadie se puede creer lo que no es. Todos necesitamos de todos, tenemos que bajar un poco de ese carácter fuerte…
-¿Bajar la soberbia…?
-Claro, justamente. Y dedicarnos a gobernar con todos y para todos, más allá de las ideologías políticas. Este es un país bendecido por la mano de Dios.
-Cuesta imaginar ese golpe de timón si tenemos en cuenta cómo ha actuado el gobierno hasta ahora…
-Sí, pero este conflicto ha sido un llamado de atención.
-La gente del campo y quienes salieron con las cacerolas, ¿son golpistas?
-No, no creo que sean golpistas o estén detrás de un objetivo político. Si este tema se soluciona, los productores se van a trabajar a su lugar de origen y listo. Y a las cacerolas las van a colgar, por si en algún momento las tienen que usar. Las cacerolas pertenecen a la historia, son parte de una historia que vivieron los argentinos. Hay que tratar de seguir gobernando para todos los argentinos y poner la máquina de producir en movimiento, incentivando la producción.

 

 

 

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