JÓVENES IDEALISTAS Y
FINANZAS
A principios de
1974, luego de la unión con
las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), Montoneros se
había erigido como una de las bandas terroristas mas
poderosas del continente. En esa
época
financiaba sus cuantiosos gastos en personal, operativos
e infraestructura (sueldos, viajes, casas operativas,
locales, imprentas, fabricas de armas y explosivos, etc)
fundamentalmente mediante secuestros extorsivos y robos
sobre blancos puntuales.
Como podemos leer en el
Boletín N° 26, en enero de ese año, Roberto Quieto y
Carlos Hobert (a) “Pingulis” comenzaron a
planificar el secuestro de los hermanos Born que le
permitió a la organización obtener u$s 60 millones y
unos U$S 1.5 millones en mercaderías que distribuyeron,
en una triunfante acción de propaganda a lo largo y
ancho del cono urbano de la provincia de Buenos Aires.
La gran disponibilidad de
dinero permitió a Montoneros mantener e incrementar su
infraestructura, encarar desarrollos industriales y una
multiplicidad de imprentas que satisfacían su burocracia
interna, además de permitir una abrumadora campaña de
acción psicológica.
Rol de David Graiver.
En esta circunstancias
aparece en escena David “Dudy” Graiver ,vinculado
a la conducción de la banda terrorista por Enrique
Juan Walter (a) “Jarito” quien había sido
secretario de redacción de la Revista Gente y pareja de
la psicóloga Lidia Papaleo - luego mujer de Dudy
Gravier - mantuvo aceitadas relaciones con miembros
importantes de Montoneros, en particular con Roberto
Quieto quien, en uno de sus encuentros, le ofreció como
inversión 14 millones de dólares. (producto del último
pago del secuestro de los Born, que se había concretado
en Ginebra, Suiza.)
El que en ese momento se
estaba convirtiendo en el “banquero” de Montoneros, le
aseguró una tasa anual del 9.5 % de interés. Acordada
las condiciones, la operación se concretó en la citada
ciudad de Suiza donde concurrió Jorge Rubinstein,
hombre de confianza de Gravier , Carlos Torres (a)
“Ignacio”, jefe de finanzas y Antonio Salazar,
coordinador internacional en Europa por parte de
Montoneros.-
Tiempo después el banquero
recibió 2.825.000 dólares más (parte de los 4 millones
obtenidos por los terroristas por el secuestro del
ingeniero Franz Heinrich Metz, directivo de Mercedes
Benz, en Diciembre de 1975 ) con el cual completaron
16.825.000 dólares que redituaban 196.300 dólares
en carácter de interés mensual. Durante varios
meses la operación se cumplió regularmente, siendo
Ramón Neziba (a) “Neplo” el encargado de recibir las
sumas acordadas.
La bonanza
económica hizo posible contactarse con traficantes de
armas alemanes y adquirir mas de 1000 pistolas
ametralladoras (Steyr y Uzi ) 500 fusiles Hecbler
& Kersh .y dos centenares de pistolas con
silenciador (Browing y Walter ). Para el ingreso al
país de este material Montoneros decidieron adquirir una
aeronave Súper Constellation en Miami, para hacerlo
descender en alguna pista clandestina cuando la
oportunidad se lo permitiera . Simultáneamente lograron
enviar hasta el puerto Chileno de Arica 60 morteros
con una cantidad no determinada de munición , que
posteriormente fueron confiscadas por las FFAA Chilenas.
(Editorial
del diario Nueva Provincia en noviembre de 2001)
Las normas legales
promulgadas por el gobierno constitucional de ese
entonces - Directiva 1/75 del Consejo de
Defensa Nacional - impuso a las Fuerzas Armadas la
misión de “detectar y aniquilar a las
organizaciones subversivas”, produciéndose un
importante vuelco en el desarrollo y crecimiento de las
mismas. Comenzaron una serie de pérdidas de “cuadros
revolucionarios”, que facilitaron directa o
indirectamente, seguir el rastro de las enormes sumas de
dinero y de la avanzada organización logística que había
logrado presencia internacional.
Juan Gasparini
(a) “Pata”, Carlos Torres (a) “Ignacio”, Pablo de
Langarica, Martín Grass, Norma
Arrostito,Carlos Hobert y medio centenar de
“oficiales” montoneros, , fueron capturados luego de la
detención de una pareja de militantes en el embarcadero
de lanchas del Tigre y de otra militante que portaba el
listado de las “citas” en el territorio nacional.
Estas bajas que en su
mayoría estaban vinculadas a los ámbitos de “finanzas y
logística”, provocaron un serio trastorno a la
conducción de la organización.. Trabada la
disponibilidad de dinero, los miembros rentados de las
distintas estructuras no podían afrontar sus gastos y
compromisos adquiridos.
Administración del
dinero de los robos y secuestros extorsivos.
La “Conducción Nacional”,
ante la emergencia, adoptó procedimientos que le
permitieron palear la crisis, pero que también
facilitaron a los organismos de Inteligencia del Estado-
que estaban tras la ruta del dinero- obtener los
indicios suficientes para convencerse que la embajada
de Cuba en Buenos Aires, había prestado un
servicio inestimable a los terroristas, al ingresar al
país parte del dinero producto de la “ Operación
Mellizas” ( secuestro de los hermanos Born )
proveniente del exterior, ya que otra parte se fue
pagando en cuotas dentro del país.
La dirigencia montonera
había planteado en ese tiempo al embajador cubano
en Buenos Aires, Emilio Aragonés Navarro,
la necesidad de sacar el dinero del país para
posteriormente blanquearlo. Autorizado Navarro, de
directas relaciones con Castro y José Abrantes,
Viceministro del Interior y jefe de los servicios de
seguridad cubanos, fue él quien se encargó del traslado
del dinero, vía Lima, utilizando el correo diplomático.
( operación que coordinó y fizcalizó en representación
de los terroristas, Horacio Verbistky (a)
“Perro”, quien detentaba la jerarquía de “oficial”
de Montoneros.
La cantidad de 42
millones de dólares en efectivo llegaron a La Habana
y fueron puestos en un principio en custodia en una
unidad de Tropas Especiales a cargo del Brigadier
General Pascual Martines Gil, quien encomendó a
Castiñeiras Giabanes la responsabilidad sobre los
fondos y el enlace con montoneros.
Posteriormente se comenzó
a llevar el dinero a Suiza, en pequeñas remesas, pero
como consumía mucho tiempo y existían demasiados
controles para depositar y sacar dinero, esta operatoria
se suspendió y se ordenó que a través del Banco Nacional
de Cuba (BNC) se entregara este dinero en
Checoslovaquia al Banco Central Checo (BCC).
El siguiente paso que
dieron los cubanos fue la creación del Banco
Financiero Internacional, entidad con capital
supuestamente panameño que funcionaba desde Cuba
y cuyo presidente fue nada más ni nada menos que
Emilio Aragonés Navarro, el ex -embajador cubano en
Buenos Aires que había iniciado el traslado a Cuba vía
Lima.
El destino e itinerario de
los fondos transferidos a Cuba a mediados de 1975
se conocen hoy gracias a las declaraciones de
Filiberto Castiñeiras Giabanes, ( nombrado más arriba)
oficial de inteligencia cubano en ese entonces,
encargado del enlace con la dirigencia montonera y hoy
refugiado en la Florida, tras cumplir una condena,
producto de una de las periódicas purgas comunistas en
la isla.
Según
Castiñeiras Giabanes, todo el
capital más los intereses logrados, fueron retirados en
repetidas remesas, en forma indistinta por “ROQUÉ”
(Yaguer), “PEPE” (Firmenich) o “CARLITOS” (Perdía),
quedando menos de seis millones de dólares en el año
1982, cuando él dejó de tener control sobre el dinero.