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Domingo 03 de Abril de 2005 |
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In memorian publicado -con motivo del deceso de Jorge Abelardo Ramos- en la prensa de Chile, Bolivia y Perú.
Jorge Abelardo Ramos ha fallecido. Una
sensación de abandono impregna a quienes, en Chile, somos sus discípulos.
Argentino argentinísimo tuvo, como José de San Martín, una concepción
continental de patria. Fue, en consecuencia, un cruzado de las tesis del
nacionalismo iberoamericano. Su trayectoria vital está jalonada de fecundas
aventuras en la prensa, lapolítica y la historiografía. En su mocedad, desde
la barricada socialista, adhiere a la heterodoxia de Trotski. Sin embargo,
durante las jornadas de
1945, se adscribe al movimiento libertador acaudillado por el coronel Juan
Perón.
De aquella época al presente -por medio siglo- los trabajos y los días
del tenaz gladiador se centralizan en la lucha por integrar nuestra América. En
la esfera de la cultura entabla una guerra sin cuartel contra el eurocentrismo.
Promueve -en medio del estupor de los internacionalistas- la
autoctonización de las tesis de Carlos Marx. Aun más, propone amalgamarlas con
el plan de Simón Bolívar. Sobre la marcha formula la teoría, según la cual
Iberoamérica es una nacionalidad desmembrada como, en su momento, la Italia
pregaribaldina y la Alemania prebismarckiana. En
la empresa funda diarios y revistas, sellos editoriales y organiza el Partido
Socialista de la Izquierda Nacional así como el Frente de Izquierda Popular.
Entre sus obras figuran Marxismo de Indias e Historia de la nación
latinoamericana. En una ocasión postula a la Presidencia de la República.
También se desempeña como embajador en México. Hasta ayer operaba desde las
oficinas de cultura del MERCOSUR.
El magisterio cívico e historiográfico de Ramos irradia -desde Buenos Aires-
sobre Suramérica. La originalidad de los enfoques que presenta y el fuego de
sus argumentos cautiva a lectores y auditores. Círculos de simpatizantes suyos
se fundan en Uruguay, Paraguay, Perú y, principalmente, Bolivia y
Chile. En la patria de Bernardo O´Higgins y Gabriela Mistral hay quienes
admiramos aquella vida sin tregua consagrada al ideario libertador. En la brega
cotidiana se le evoca -irónico e imperioso siempre erguido y palpitante-
encabezando la patriada como miliciano corajudo y carismático maestro.
Prof. Pedro Godoy P.
Centro de Estudios Chilenos CEDECH
Santiago (Chile)
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