LA NOCHE QUEDO ATRÁS
La noche quedo atrás; pero me envuelve
negra como un abismo entre ambos polos.
Doy gracias a los dioses, cualesquiera que sean,
por mi espíritu indómito.
No importa cuan estrecha sea la puerta
ni que me halle abrumado de castigos;
soy capitán triunfante de mi estrella
y dueńo de mi espíritu.
William Ernest Henley
| Página Principal |
© Copyright 2000 La Patria Grande - Todos los derechos reservados |
|