Domingo 03 de Abril de 2005

PERON Y MENEM; DOS EPOCAS, DOS REVOLUCIONES

"El peronismo en dos momentos de la historia contemporánea abordó el objetivo de crear una sociedad capitalista moderna, de manera radicalmente distinta" Jorge Abelardo Ramos."


NUEVO ESCENARIO MUNDIAL

La estrepitosa caída del sistema comunista a los inicios del 90' modificó el panorama geopolítico mundial como también la conciencia de millones de hombres y mujeres que hasta ese momento observaban al mundo dividido en dos bandos irreconciliables.
Ideas y certezas que hasta la víspera de estos acontecimientos sirvieron para explicar la realidad de pronto se desvanecieron sin pena ni gloria. La caída del muro de Berlín en l989 fue un golpe formidable a las últimas vallas de contención de un capitalismo que pugnaba, remozado y rejuvenecido, por extenderse al resto del planeta.
Sin lugar a dudas fueron estos hechos los más trascendentes del final de siglo.
Nada hacía prever el trágico derrumbe, por eso la extraordinaria magnitud de la sorpresa. Hubo que dejar pasar algunos años para creer y asimilar los acontecimientos.
Ni aún los más importantes científicos y estudiosos reunidos en un Congreso sobre el "Mundo de la Posguerra Fría" en Miami abril de l991 percibían la realidad de los acontecimientos mundiales porque en esos debates " el Estado Soviético era una figura importante y ninguno de aquellos expertos llegó a sugerir la posibilidad de que la Unión Soviética desapareciera totalmente de la escena mundial".
El mundo había sido puesto patas para arriba y muy pocos lo percibían.
El Presidente Menem fue la gran excepción, con mirada ágil y penetrante interpretó rápidamente el nuevo orden mundial.
El segundo mundo se retiraba a marcha forzada, abandonando bagajes e ideología. Sin combatir y atolondrado por la derrota dejaba al descubierto y a la intemperie a sus antiguos aliados. Ahora solo quedaba un mundo vencedor y vigoroso: el del capitalismo y su nueva revolución.
O nos sumábamos rápidamente al torbellino arrollador de la nueva época o la oportunidad nos pasaba sin golpear a la puerta.
Por primera vez en la historia el capitalismo ha ganado en todos los frentes y esto sin lugar a dudas ha sido uno de los acontecimientos más importantes del siglo que se va.

EL FIN DE UNA EPOCA

En los 70' prevalecía en el mundo la percepción de que el capitalismo tenía los días contados. Estaba profundamente arraigada en la conciencia de gran parte de la dirigencia de Occidente y de América Latina la idea de crisis estructural del sistema.
Algunos años antes, precisamente, en las décadas del 50' y el 60' el "socialismo real" ( URSS ) había asombrado al mundo al colocar en órbita, primero a la famosa perra Layka y luego al célebre astronauta Gagarín.
El extraordinario poderío industrial alcanzado en apenas treinta y cinco años, luego de la Revolución comunista del 17, ubicó a la URSS a la vanguardia de la carrera espacial y constituyó vivamente al sistema socialista en una alternativa firme y real al modelo occidental.
El socialismo, entonces, ya no era, solo, una posibilidad de vida para los desposeídos sino la locomotora indetenible del crecimiento tecnológico y económico.
Observado el conflicto desde otro ángulo, específicamente desde el militar, el socialismo aumentó su temeridad cuando las tropas capitalistas fueron arrolladas en el sudeste asiático, erigiéndose Vietnam en la meca del pensamiento y la acción revolucionaria.
Occidente se debatía en un profundo drama, acorralado en un rincón barroso del planeta.
Hacia allá habían marchado las tropas norteamericanas para desalojar al comunismo y el ejército de la gran potencia caía vencido, ignominiosamente, por millones de soldados educados en la austera disciplina militar del General Nguyen Vo Giap .
Bochornosas imágenes fílmicas recorrieron por aquellos años el planeta mostrando la agonía de un ejército desbandado y sin rumbo, abandonado por sus jefes y que en su huida revelaba la crisis en que se sumergía occidente. Los últimos yankees al escaparse de Saigón, asiéndose a las patas de los escasos helicópteros existentes, exponían en toda su crudeza, según se creía por aquellos años, el fin de una época.
Por otro lado en África, la URSS obtenía triunfos importantes en Etiopía, Angola, Guinea y Mozambique, y nuevamente en Asia la caída del Sha de Irán a comienzos de l979 sometía a EEUU a una nueva vergüenza.
En América Latina un diminuto país desafiaba al coloso del norte y los Sandinistas arribaban al poder revelando con su audacia que era posible acorralar al Imperio.

UNA NUEVA ORGANIZACION DEL ESTADO

Sin embargo cinco años después, estas derrotas se revelaban efímeras y apenas pasajeras.
Las dos naciones líderes de occidente Inglaterra y EEUU se apartaban del síndrome de la derrota y emprendían el camino de las grandes transformaciones económicas con un marcado sesgo antiestatal y antiintervencionista, corrigiendo ciertos aspectos perturbadores y paralizantes del sistema.
Mientras el coloso comunista lamía sus incurables heridas, sumergiéndose en las oscuras aguas de la burocracia, la revolución capitalista se orientaba luminosa a promover la más grande revolución tecnológica del siglo.
Alentó el ingreso del capital privado en áreas reservadas exclusivamente al estado, bajó los impuestos a los poderosos, sospechando que por estos métodos inductivos la burguesía industrial y financiera orientaría, como de hecho lo hizo, sus fabulosas ganancias a la reinversión productiva y abandonó responsabilidades heredadas del estado de bienestar dejando a la intemperie a millones de trabajadores.
Ya no estaba el socialismo ofreciéndose como alternativa al modelo.
El capitalismo no tenía rival ni competidores por eso en algunas regiones se transformó en salvaje.
De esta manera estaba en condiciones de pegar un salto productivo y así lo hizo .Cuando el comunismo se desbarrancó, el capital privado avanzó al galope sobre las nuevas áreas despejadas de injerencia estatal socialista.
El capitalismo amplió sus fronteras extendiéndose a regiones ignotas. Millones de bocas consumidoras y de mano de obra barata se ofrecieron rápidamente a un sistema que todo lo posee y todo lo devora.
Un hecho similar ya había ocurrido hace casi mil años cuando un feudalismo decadente y asfixiado al borde de la desaparición logró sobrevir al incorporar nuevas extensiones de tierra en Europa oriental para su inagotables pretensiones económicas.
Ese renacer del feudalismo significó para los siervos de la gleba una tardía sobreexplotación tan injusta como inhumana.

MIENTRAS TANTO : LA ARGENTINA

Los últimos años del gobierno de Alfonsín marcaron a fuego el final de una época. El radicalismo en el poder temeroso de sus actos e ignorante del significado de los acontecimientos mundiales, avanzaba como un zombi en el escenario de la política argentina.
El país se les escapaba de las manos y los argentinos nos sumergíamos en una crisis nunca vista.
El caos ciudadano consecuencia de un estado de desobediencia civil, de asaltos y robos a los supermercados empujados por una hiperinflación ingobernable dejaban al gobierno radical convertido en hilachas.
Finalmente Alfonsín se rindió y abandonó el gobierno. Otro país comenzaba.

DIEZ AÑOS DE TRANSFORMACIONES

La Argentina que recibimos se hallaba en ruinas, no había variable económica o política que respondiera al poder del Estado. Todo se desmadraba en una estampida social sin control ni destino. El poder político del presidente Alfonsín ya no existía, dejando un vacío, precisamente en el único lugar que no admite una excepción a las leyes de la física.
Así las cosas y habiendo triunfado en las elecciones generales del año l989 el Dr. Menem asumió la responsabilidad de acceder al poder antes de lo estipulado.
No fueron fáciles ni sencillos los primeros tiempos de nuestro gobierno, en lo esencial se trataba de recomponer el poder del Estado.
La complejidad de la situación obligaba a acuerdos con los grandes grupos económicos que como Bunge y Born habían contribuido, con su especulación desenfrenada, al debilitamiento del poder del presidente Alfonsín.
De paso también la hiper era una advertencia a Menem que se suponía ganaba las elecciones como lo afirmó el economista Juán Carlos De Pablo "fuimos a la hiper porque venía Menem."
Un Estado destrozado, inerme y sin fuerzas era un Estado ideal para los grandes grupos económicos pues impondrían las pautas de la futura normalización.
Esta aproximación con Bunge y Born no llegó a buen puerto, si por un lado Menem llevaba tranquilidad a las adyacencias de los poderosos al otorgarles el Ministerio de Economía, estos no lograban conducir ni sintetizar las aspiraciones del empresariado en su conjunto, las distintas fracciones miraban todavía al poder con cierta desconfianza.
La segunda opción, Menem la buscó en el ala política del partido y el Dr. Erman Gonzalez avanzó notablemente en el camino de las reformas, aconsejadas por quién era en aquellos años asesor del Presidente el Ingeniero Alvaro Alsogaray.
Se producen entonces las primeras privatizaciones como una señal incontrastable del nuevo rumbo justicialista acorde a las nuevas realidades internacionales.
Esta alianza social posibilitó una lenta recuperación de la economía y una cierta tranquilidad y confianza de los grandes grupos económicos en el gobierno.
Sin embargo la crisis aún estaba entre nosotros y estalló nuevamente en las manos del Ministro Gonzalez.
En enero de l99l la inflación golpeó nuevamente a las puertas.
No se podía esperar más, el país ya no lo toleraba, las reformas debían ser más profundas y en el sentido de la tendencias mundiales .
Percibir el nuevo horizonte internacional y tener el coraje y la decisión de acompañarlos fue la formidable revolución menemista.


UN NUEVO FRENTE NACIONAL PARA LA ULTIMA DECADA DEL SIGLO

El proceso de industrialización iniciado en los años 30' había dado origen al peronismo. Sus pilares básicos : los obreros, el Ejército industrialista, los empresarios nacionales y el Estado protector e intervencionista hacía ya mucho tiempo que se encontraba agotado, gastado y sin posibilidades de remontarse.
Esta decadencia era en lo esencial mundial y en Latinoamérica se padecía de manera trágica .Golpes militares violentos y criminales no eran otra cosa que la manifestación externa de la crisis terminal del modelo.
Se perdió el rumbo y con él, la dignidad y la vida. La falta de legitimidad de esos regímenes, su ignorancia infinita y el final de una época fue la causa de tanto desbarajuste.

Ese estado de cosas había que modificar, con celeridad y audacia. La legitimidad del gobierno de Menem estaba garantizada y el fervor popular no menguaba. Febrero de l991 fue crucial para nuestro movimiento y para el país.

En ese mes el Presidente convoca al Dr. Cavallo al Ministerio de Economía y una nueva historia comienza a escribirse
La construcción del escenario fue la obra maestra del Dr. Menem, la alianza con el empresariado nacional del interior expresada por la Fundación Mediterránea, especie de Harvard criollo al servicio de las necesidades de la burguesía nacional de los 90' y la concurrencia a ese vértice del movimiento obrero, cuya vanguardia percibió las nuevas realidades, articuló un nuevo frente nacional al que se sumó de manera activa un Ejército constitucionalista que garantizó la continuidad institucional cuestionada por los Carapintadas que fueron derrotados en diciembre de l990.
Estas han sido sin dudas algunas de las tareas indispensables como para comenzar a pensar en política de alto vuelo y trazar las grandes líneas transformadoras.
La segunda revolución peronista se ponía en marcha.

¿ PORQUE MENEN ES LA CONTINUIDAD DE PERON ?

Porque de la misma manera que Perón fue el político que mejor interpretó el mundo hermético de los años 30' promoviendo en la Argentina lo que ese mundo aconsejaba, Menem es el que mejor interpretó las realidades mundiales de los 90' vinculando el país a esas realidades.
Perón fue al 30' lo que Menem al 90'
El mismo Perón decía que él era la continuación de Hipólito Yrigoyen pero a nadie se le ocurría pensar que esa identificación significaba la repetición mecánica de los hechos.
En fin parece increíble explicar lo evidente sino fuera por la ceguera de la oposición e incluso de algunos compañeros.

LO QUE DUHALDE NO ENTENDIO

Con la conformación del frente nacional se llevaron adelante las grandes transformaciones :
Privatización
Desregulación
Convertibilidad
Reforma Constitucional
Ley Federal de Educación

En lo fundamental significaba liberar las fuerzas del capital privado, para transformarlo en locomotora de nuestra economía. El estado ya no podía serlo y su función, ahora, sería ordenar y conducir.
En apretada síntesis podría decirse que los industriales del 30' nacidos al cobijo de un estado protector y generador de negocios que como Macri habían hecho su primera fortuna participando del plan gubernamental de viviendas Eva Perón en Ezeiza o los Bulgheroni dueños de Bridas que antes de ser proveedores del Estado poseían una ferretería de ramos generales, encontraron en Miranda, Ministro de Economía de Perón, un digno representante.
Veinte años después, al retornar Perón definitivamente al país para asumir por tercera vez la Presidencia de la Nación, los industriales habían progresado grandemente y llegaba, ahora, el turno de Gelbard, poderoso empresario que de la nada había construido un imperio.
Ver en su verdadera dimensión a este empresario era entender el vertiginoso crecimiento de la burguesía nacional que por esa época guardaba discensos acerca del Estado y del intervencionismo.
El mismo Perón tenía reservas acerca del poder omnímodo del Estado, y ya contemplaba el ingreso del capital privado en el área estatal.
Poco tiempo después, lo que quedaba del Gobierno de Perón se desbarrancaba junto a Isabel, y con ellos la Argentina del 30'.
Mientras el país se sumergía en el trágico túnel de la dictadura militar, la burguesía nacional en Córdoba se organizaba y pensaba un modelo industrial y de acumulación distinto.
Como fruto de esos proyectos aparece la Fundación Mediterránea con el claro objetivo de conducir al empresariado nacional. En junio de l977 se presentaba en sociedad y. treinta tres empresarios firmaron el acta fundacional.
Algunos años después siendo Menem presidente nombró en el Ministerio de Economía a Domingo Cavallo, hombre clave de esa Fundación.
Por primera vez en la historia de nuestro país los industriales organizados planificaban una estrategia de gobierno.
"El gobierno de Menem, en especial a partir de la designación de Cavallo como Ministro de Economía ,como en el caso de Perón ,se propone echar las bases de una sociedad capitalista de corte occidental, pero a diferencia de Perón ,nacido en la posguerra y con enormes recursos a su disposición, el gobierno de Menem se encuentra ante una sociedad caótica y sin medios.
Ante una situación crítica, postula la creación de un país capitalista productivo y dinámico pero pretende hacerlo con la ayuda de la banca internacional y del capital extranjero" Ramos Jorge Abelardo La crisis del capitalismo el colapso Soviético y un camino propio para la América Latina"
Esta alianza con Cavallo fue el frente nacional de los 90'. Los peronistas sabemos mucho acerca del valor y la importancia que esta construcción política ha tenido y tiene para la consolidación como nación.
El frente nacional se mantuvo hasta mediados de l996, luego el Ministro se marchó.
No era la primera vez en la historia del país que el empresariado abandonaba el barco, su conducta elusiva ya era un clásico repetido en l955 y l976.
¿ Qué había pasado ? ¿Cuáles fueron las razones por la que Cavallo rompió con el gobierno ? provocando un año después la derrota electoral en la provincia de Bs.As.
No conviene en estos casos escuchar a los actores sus explicaciones pueden confundirnos.
Sin embargo podemos arriesgar algunas hipótesis, las reformas estaban realizadas y en lo fundamental el surco estaba hecho. Ya no había retorno, la alianza con el peronismo había cumplido su objetivo. El empresariado podía abandonar la nave sin que se modificara el rumbo. En definitiva uno podría creer como cierta aquella infeliz frase enunciada prejuiciosamente : que aliarse con el peronismo era como tomar aceite de ricino.
Otra razón de mucho peso era la insistencia del empresariado en desarticular al movimiento obrero promoviendo una Ley Laboral acorde con sus mezquindades para quebrar la estructura del sindicalismo, a la que Menem se opuso. El Ministro de Trabajo Caro Figueroa que hoy acompaña a Cavallo en su experiencia política, intentó hacerlo pero felizmente no pudo.
Ambas hipótesis podrían explicar la huida del empresariado de la alianza social que tan buenos frutos le diera al país.
Se equivocó Franco Macri en l998 cuando en declaraciones al diario Clarín le reprochó al Presidente de la Nación haber dejado muy solo al empresariado, por el contrario fueron ellos quienes abandonaron al Presidente. Fue muy lamentable.
A esta altura de los acontecimientos la debilidad del Gobierno Nacional era ostensible sin embargo tuvo el coraje de sancionar una Ley Laboral a instancias del Ministro Gonzalez.
El movimiento obrero se mantenía leal al Presidente.

Es en estas circunstancias cuando el Dr. Duhalde, lentamente, inicia su despegue del Gobierno Nacional, cree, al igual que la oposición, que para ganar las futuras elecciones hay que enfrentar a Menem, criticar su obra, hablar de capitalismo salvaje, instalar la idea de que los problemas sociales que aún persisten fueron provocados por el modelo que ya está agotado. Sus discursos propiciaron un subido y preocupante sesgo antibrasilero poniendo en riesgo, en caso de ganar, la más extraordinaria obra del último siglo; en una palabra Duhalde se apoderó de un discurso viejo y anacrónico vinculado al antiguo y obsoleto imaginario peronista.
Nos transformaba a los peronistas en militantes culposos, sin poder ejercer el más preciado de los dones que tiene todo ser humano: sentirse orgulloso de la la labor realizada.
Bajo estas circunstancias Duhalde no podía ni debía ser el candidato natural y Menem de ninguna manera dejar en estas manos su herencia.

UNA NUEVA REELECCION

La sucesión presidencial ha sido en la Argentina un tema clave y conflictivo, toda vez que el jefe o caudillo político debe descender del poder y sucederlo un hombre de su mismo partido.
Nuestra historia está cargada de tristes ejemplos : Urquiza delegó en Derqui la continuidad de su obra y la batalla de Pavón puso punto final a las aspiraciones de ambos.
Roca creyó ver en su concuñado Juarez Celman un fiel y leal continuador y sin embargo no fue así, su sucesor se proyectó solo y sobrevino la Revolución del 90'. Hipólito Yrigoyen confió en Marcelo T de Alvear y su partido se quebró facilitando la revolución del 30', finalmente Perón intentó con Cámpora y en Ezeiza comenzó el golpe.

Bajo el gobierno de Menem la oposición entendió rápidamente el abismo que se abría en el peronismo y procedió en consecuencia, unificó sus fuerzas en la más formidable Alianza político social de los últimos años, sumándose a ella, conciente o inconscientemente, el Dr. Duhalde. Acordaron políticas conjuntas, en la oportunidad el Gobernador llegó a recibir en su quinta de San Vicente al Chacho Alvarez. La cuestión fundamental era impedir una nueva maniobra reeleccionista.
Esta multi Alianza solo fue comparable con la Unión Democrática de l946 o los frentes cívicos militares de l955 y l976 o la proscripción político-partidaria-militar de la década del 60'.
La historia de nuestro país no ha sido leída ni meditada por el Dr. Duhalde lo lamentamos por él, pero fundamentalmente por el país que no supo comprender.
Frente a la imprudencia del Gobernador de Bs As, Menem promueve a Ortega, lo impulsa, lo exalta, lo lleva al gabinete nacional a un área tan sensible como Acción Social, pero lo que natura non da La Rosada non presta.
Si realmente Menem creyó en él, si fue una maniobra disuasiva, si fue una candidatura imposible porque los gobernadores no la aceptaron, si solo fue para desdibujar a Duhalde o quizás todo esto y algo más la historia lo dirá.
Lo cierto que el cantautor abandonó al Presidente y se fue con su música a otra parte, corriendo venturoso a los brazos del hombre fuerte de Bs As.
Menem en una última jugada arriesga un pronunciamiento de la Justicia.
Entonces nuevamente lo inesperado los Diputados duhaldistas en combinación con los de la Alianza se pronuncian vivamente en defensa de la Constitución.
Que lamentable espectáculo, que pereza mental la de esos políticos que rebuznaron loas a la Constitución desconociendo los principios liminares de la democracia que como decía el General Perón : " Si el pueblo elige, debe hacerlo sin ninguna limitación y la reelección entra dentro de esta concepción."
A último momento los Gobernadores también flaquearon y Menem quedó sólo, absolutamente solo.
Finalmente prevaleció el " buen criterio" y el " mejor tino" y con las primeras luces del alba la " sensatez " ganó a la "República"
La suerte estaba echada y el peronismo presentaba una fórmula contra Menem .
Desde este momento la campaña fue un disparate. Diez años de transformaciones y no poder gritarlas a voz en cuello. El candidato a Presidente no cejaba en revelar una conducta culposa frente a lo actuado.
Prácticamente los partidarios del gobierno debíamos pedir perdón por los "desatinos" menemistas, habiendo llegado al punto de la vergüenza y el deshonor.

El 24 de octubre fuimos derrotados , Duhalde no pudo reconstituir el frente nacional sin el cuál el poder se asemeja a una quimera.
Sin embargo muchos compañeros Gobernadores e Intendentes dieron " vuelta la taba" y lograron triunfos expectables en sus territorios. Remontaron la ola De La Ruista y traicionaron con su esfuerzo a pesar del lastre de un candidato poco cautivante. Otros lamentablemente no alcanzaron lo que sólo era responsabilidad del candidato.

El peronismo debe restañar las heridas. Pero debe hacerlo sobre la base de la verdad histórica y la responsabilidad de comprender el mundo sobre el cuál actuamos.
Quién a dado muestras sobradas de estas virtudes ha sido el Presidente Menem. El tiene la palabra.

Claudio Chavez

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