Me lo explicó un amigo que
ha vivido siempre entre millonarios mientras tomábamos un té con limón:
-Los ricos son unos hijos de puta, ni dan dinero ni dicen dónde hay.
Yo no tengo una idea tan desdichada de los ricos; ni dan dinero ni dicen
dónde hay, pero algunos de ellos practican esa ideología de Venezuela
que consiste en acabar con el hambre en el mundo y que no haya guerras.
La derecha ruda del hostiazo se asobina más en la pequeña burguesía y en
las clases medias que en los tipos de yate y chateau.
Una vez dije yo que la
izquierda es una ideación de aristócratas y la derecha una creación de
los curas y por poco me echan de España. Fue en el momento en el que el
PC chino proclamó que enriquecerse es glorioso, tres décadas después de
que Margaret Thatcher comentara que la codicia no es pecado.
A pesar de que cité a Marx
en La sagrada familia y razoné que la medida del portamomedas es
meramente cuantitativa y lo importante es la conciencia, se me echaron
encima toda clase de comisarios de derechas y de izquierdas. Estos
botarates ignoran que ’El Che’ tenía un bajísimo hándicap de golf, que
Lenin pertenecía a la alta burguesía de funcionarios, que Picasso era
multimillonario en marcos y que son de izquierdas algunos de los
primeros clasificados en la revista Forbes.
Muchos de los millonarios
que viajan en cruceros de seis estrellas, a 30.000 dólares el pasaje,
que poseen islas y esposas, se confiesan socialistas y hasta
comunistas.Yo lo entiendo porque la peor miseria no es el no poseer
riquezas, sino el no poseer conocimientos, vivir en la mierda y
resignarte.
Slim, asesorado por Felipe González, el primero de Forbes de toda
Latinoamérica, rey Midas, 24 billones de dólares, ha organizado un
congreso contra la pobreza al que asistieron todos los más ricos del
continente y les ha pagado los billetes y las ostras.Slim apoya al PRD;
Polanco, el más rico de España, al PSOE; Bill Gates (46 billones de
dólares) se mueve a la izquierda del planeta y no duerme si ve un gamín
en la esquina.
La izquierda surge de un pensamiento noble y racionalista. En el
comunismo italiano y español mandaron los aristócratas o gentes de la
alta burguesía como Berlinguer, Sartorius o Semprún, los grandes
escritores de resistencia, Pablo Neruda, Miguel Angel Asturias, Rafael
Alberti, buenos gourmets, finos amantes, con comportamientos burgueses,
en privado, procedían de la casta.
Aquí en España la derecha es la última en enterarse de que la policía
pasa dinamita, de que Bin Laden era socio de los Bush, de que los espías
militan en el PSOE, de que el fascismo crece en los barrios proletas.
Ahora, gracias a Mariano Rajoy, tan inteligente que merecía ser de
izquierdas, la derecha ha descubierto que José Luis Rodríguez Zapatero,
el iconoclasta, se ocupa mucho de los ricos de izquierdas.