Domingo 03 de Abril de 2005

ESCANDALO QUE COMPROMETE DIRECTAMENTE A LOS SENADORES, AL PRESIDENTE DE LA ARGENTINA, FERNANDO DE LA RUA Y A SUS INTIMOS COLABORADORES. SE DERRUMBA LA IMAGEN DE LA ALIANZA


Nadie cree en la inocencia del Presidente. Nadie cree que los implicados se suiciden.
El dinero de las coimas podría haber salvado a Favaloro.

Encuesta de Clarín EL 71 % DE LOS ENCUESTADOS CREE QUE HUBO SOBORNOS EN EL SENADO

El rumor sobre posibles hechos de corrupción en el Senado tuvo un alto poder de convencimiento y hoy, aun cuando no hay pruebas ni acusaciones específicas, más del 70 por ciento de la gente considera que hubo sobornos en el Senado para aprobar la ley de reforma laboral. Pero quizás el número más preocupante para la Alianza es que un porcentaje mayor, cercano al 80 por ciento, cree que el Gobierno es el principal perjudicado por el caso.

Los datos surgen de una encuesta del Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP) realizada para Clarín. Se trata de un sondeo telefónico de 590 casos en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires, que se realizó el jueves y viernes últimos. El sondeo revela que sólo un 10 por ciento no cree que se hayan pagado coimas para lograr la ley laboral, mientras que el resto de los encuestados dice no saberlo.

Entre los que creen que existió un hecho de corrupción, un 30,8 por ciento cree que quien efectuó el soborno fue el Gobierno en su conjunto, mientras que un 60,9 por ciento supone que la coima habría sido recibida por la totalidad de los senadores.

Pero la encuesta del CEOP también muestra otras particularidades. Por ejemplo, sólo un 4% de los encuestados cree que los presuntos sobornos fueron pagados por la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE). Esta cifra, bastante reducida, contrasta con el discurso de distintos sectores, entre ellos algunos cercanos al vicepresidente Chacho Alvarez, que sugirieron que la SIDE habría intervenido en la supuesta maniobra.

Alvarez ya había puesto a los servicios de inteligencia en el centro de sus acusaciones, cuando sugirió que desde la SIDE habían tenido que ver en la difusión de cuestiones de su vida privada.

A su vez, el jefe de la SIDE, Fernando de Santibañes, fue uno de los dos funcionarios del Gobierno que se presentó ante la Oficina Anticorrupción para ser investigado por este escándalo del Senado, al igual que el ministro de Trabajo, Alberto Flamarique.

El hecho de que la SIDE sea señalada por sólo un 4% de los encuestados parecería darle un respiro al polémico jefe de los servicios.

A su vez, Chacho Alvarez sale relativamente favorecido cuando se le pregunta a los encuestados qué político emerge con una mejor imagen tras el escándalo. Un 45,1 por ciento cree que ninguno queda bien parado, pero Chacho Alvarez es quien más menciones tiene, con un 8,1%, seguido por el peronismo en su conjunto con el 7,8%. Ningún otro funcionario del Gobierno figura favorecido por este episodio.

Las cifras indican que el vicepresidente afianzó, al menos en este caso, un perfil diferente al del resto de su Gobierno, un dato que lo favorece en su imagen ante la sociedad pero que quizá lo complique internamente. En el Frepaso, porque Flamarique es el ministro con mayor protagonismo y quien aparece como uno de los más damnificados por el escándalo. Y en la Alianza, porque los radicales acusan a Alvarez de ser quien alentó el conflicto aun sabiendo los daños colaterales para el Gobierno.

Los hombres más cercanos a De la Rúa están en lo cierto en cuanto a los perjuicios que el caso de presuntos sobornos trajo para el Gobierno. Los encuestados por el CEOP coincidieron en que la administración de Fernando de la Rúa es la más perjudicada por el escándalo. En cambio, menos del 10% cree que el caso perjudique al peronismo, aun cuando la inmensa mayoría de los senadores aludidos en los rumores de soborno pertenecen al Partido Justicialista.

Página Principal

© Copyright 2000  La Patria Grande - Todos los derechos reservados

Ir arriba